El Programa PARIDAD (Programa de Apoyo y Refuerzo Integral para el Desarrollo Académico y la Diversidad) es una iniciativa institucional de la Universitat Politècnica de València (UPV), con más de diez años de trayectoria, orientada a ofrecer acompañamiento académico personalizado, continuado y profesionalizado a estudiantes que atraviesan situaciones personales, sociales, emocionales o de salud que pueden afectar a su bienestar y desarrollo académico.
Está dirigido a estudiantes en situación de vulnerabilidad o con condiciones que requieren apoyos específicos, como: diversidad funcional (física, sensorial, intelectual o psicosocial); condiciones de salud mental (ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, entre otros); enfermedades crónicas o de larga duración; situaciones de violencia de género, acoso o precariedad; responsabilidades de cuidado familiar; experiencias de discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género; perfiles neurodivergentes, que incluyen trastornos del neurodesarrollo (TDAH, TEA, dislexia, discalculia, etc.), altas capacidades intelectuales y alta sensibilidad; así como estudiantes migrantes, refugiados o en situación de desplazamiento forzoso, especialmente cuando enfrentan barreras lingüísticas, culturales o administrativas que condicionan su acceso equitativo a la educación superior.
Aunque el programa tuvo su origen en la Facultad de Bellas Artes, PARIDAD se consolida hoy como una estrategia transversal dirigida al conjunto de la comunidad universitaria, comprometida con la construcción de entornos educativos inclusivos, accesibles, seguros y equitativos en toda la UPV.

Este programa se integra como la quinta modalidad dentro del Plan de Acompañamiento Integral del Estudiante (PIAE+). La modalidad PARIDAD se incorpora para dar respuesta específica a estudiantes que enfrentan condiciones personales, sociales o de salud que pueden afectar su trayectoria académica, en el marco de una política institucional orientada a garantizar una educación superior inclusiva, equitativa y de calidad. Su creación responde a la necesidad de cerrar la brecha detectada en los servicios universitarios, que no siempre alcanzan a cubrir la complejidad de situaciones derivadas de trastornos del neurodesarrollo, condiciones de salud mental, enfermedades crónicas, experiencias de exclusión social, violencia de género, entre otras circunstancias que pueden dificultar la permanencia y el progreso académico de determinados perfiles estudiantiles.
A través de PARIDAD, el estudiantado que lo solicita es acompañado por un/a tutor/a académico/a especialmente formado/a, que ofrece un seguimiento personalizado y continuado a lo largo de su trayectoria universitaria. Este acompañamiento, basado en un vínculo de confianza y respeto, permite detectar de forma temprana posibles dificultades, activar redes de apoyo interinstitucional y favorecer procesos de inclusión real en el aula, en la vida universitaria y en el futuro profesional.
El enfoque del programa se alinea directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuestos por la Agenda 2030 de Naciones Unidas, entre los que destacan:
Promoviendo el acceso equitativo a una educación superior inclusiva, adaptada a las necesidades del estudiantado.
Contemplando la intersección entre género y vulnerabilidad en la experiencia académica.
Garantizando mecanismos de apoyo que compensen situaciones estructurales de desventaja.
Incluyendo la dimensión emocional y de salud mental como parte fundamental del éxito académico.
Incluyendo la dimensión emocional y de salud mental como parte fundamental del éxito académico.
Fortaleciendo una cultura universitaria basada en la equidad, la justicia social y la corresponsabilidad.
El programa PARIDAD no solo pretende responder a las demandas específicas del estudiantado, sino también fomentar una transformación institucional en clave de sostenibilidad social, impulsando la formación del profesorado, la coordinación con los servicios universitarios y la creación de entornos inclusivos de aprendizaje. Se trata, en definitiva, de una apuesta por una universidad más humana, comprometida y socialmente responsable.
Detectar situaciones personales, sociales, cognitivas o estructurales que afectan el bienestar del estudiantado -incluyendo perfiles con altas capacidades, alta sensibilidad o doble excepcionalidad- y actuar de forma temprana para reducir el riesgo de exclusión o abandono académico.
Establecer vínculos de apoyo entre profesorado tutor y estudiantado en situación de vulnerabilidad, garantizando un acompañamiento ético, humano y adaptado a cada realidad.
Facilitar la derivación segura y coordinada a unidades especializadas como SAPE, GOPU, CEDAT, Unidad de Igualdad, Salud Laboral o CCD, según las necesidades de cada caso.
Sensibilizar y formar al profesorado en estrategias pedagógicas inclusivas, accesibles y sostenibles, basadas en la equidad y la diversidad del estudiantado.
Impulsar la participación de estudiantes como acompañantes de sus iguales, promoviendo el compromiso solidario y el aprendizaje mutuo. El voluntariado PARIDAD no solo apoya a quien lo necesita, sino que también fortalece en quien acompaña valores como la empatía, la responsabilidad social y el sentido de comunidad.
Incorporar el acompañamiento como parte estructural de la comunidad universitaria, fomentando una cultura del cuidado, la inclusión y la equidad real. Promover una cultura universitaria basada en el cuidado, la inclusión y la corresponsabilidad, integrando el acompañamiento como pilar estructural para garantizar la equidad y la participación de todo el estudiantado.